La revelación del amor de Dios

Todos nosotros hemos experimentado el rechazo. El rechazo es un arma poderosa en contra de nuestra autoestima. El rechazo puede generar pensamientos de insuficiencia, de desesperanza, de ira, de amargura, de miedo y de depresión. Sihas sufrido el rechazo en el recreo de la escuela, o cuando tuviste un interés romántico, o por parte de un empleador potencial o tal vez de tus padres, el rechazo puedecausar un gran daño en la forma en que te ves a ti mismo y tu valor ante los demás.

El rechazo es el suelo en el que crece la incredulidad. Cada vez que se experimenta un rechazo la posibilidad de la duda y la incredulidad aumenta. ¿Cómo se puede tener fe en la vida, o en otras personas o en ti mismo, cuando crees que eres desagradable, incapazo inadecuado de alguna manera? Las semillas del rechazo producen la cosecha del fracaso. Nuestra identidad queda ligada a los rechazos que hemos experimentado y ponemos nuestras expectativas en la vida, de acuerdo a la memoria de los rechazos que llevamos en nuestros corazones. Esto no es más queesclavitud y opresión.

Frecuentemente tenemos esta misma actitud en nuestra relación con Dios. Si no le agradamos a los demás, ¿por qué le hemos de agradar a Dios? Como resultado de esta línea de razonamiento, es difícil, si no imposible,  disfrutar de una relación de amor y de confianza con el Padre. Si Él ve todos nuestros defectos y es más consciente de todas nuestras debilidades que cualquier otra persona, ¿por qué deberíamos esperar algo bueno de Él?

Lee esto: "…para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado." (Efesios 1:6)

¿Hay palabras que puedan describir lo que acaba de decir Pablo? Veamos el contexto en el que está inserto este versículo:

“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo,  para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia,  con la cual nos hizo aceptos en el Amado”  (Efesios 1: 3-6)

En este pasaje Pablo declara que Dios nos ha bendecido (v. 3), Él nos ha escogido para ser sin mancha delante de Él en el amor (v. 4), Él ha predeterminado que somos hijos e hijas en su familia (no esclavos o huérfanos) (v.5), ¡y por Su gracia nos ha aceptado! (v.6) Esto es casi demasiado bueno para ser verdad ¡Son buenas noticias!

El significado griego de la palabra 'aceptos' significa algo más de lo que comprendemos de la palabra español. Significa 'para hacer elegante, encantador, hermoso, agradable, que te rodea de favor y en honor de bendiciones.’ ¡Wow! ¿Te ves tan agradable a Dios, rodeado de favor y de bendiciones? La mayoría de nosotros necesitamos una revelación para ver eso.

Algo que entendí mentalmente, se hizo real para mi espíritu humano por el Espíritu de Dios. Esta revelación del amor y la aceptación de Dios, ni siquiera era un área en la que pensé que podía necesitar ayuda puesto que comprendí que Dios me amaba desde el día 1 de mi salvación. La revelación posterior de la justicia sólo sirvió para darme más certeza de mi identidad en Cristo. Nunca pensé que pudiera faltar algo.

Pero en los últimos años, y hasta hace muy poco tiempo, el Espíritu de Dios me ha tocado y'vi' su amor como nunca lo había hecho antes. El amor de Dios no es sólo una declaración doctrinal, sino que en realidad es Su infinito deseo de verme prosperar en todas las áreas de la vida: espíritu, alma y cuerpo. Lo vi en una manera personal enfocado en mí. No puedo explicarlo de otra manera, sólo puedo decir que esto me cambió.

¿Te ves como el favorito de Dios? No sólo como otra persona redimida en el mar de la humanidad que abarca a todas las personas desde el momento de la creación, ¿sino como su favorito? Probablemente estés de acuerdo con que Dios te ama ¿pero crees que tú le agradas?

Sé que suena egoísta y tal vez incluso sacrilegio, pero he llegado a creer que a menos que puedas verte a ti mismo como el objetivo del amor de Dios, y que Él ha enviado a Jesús a morir por ti y sólo por ti,  realmente no disfrutarás de la plena expresión de la vida abundante.

¿Cómo cambiaría tu vida si supieras que eres el único objeto del amor y la gracia de Dios? ¿Cómo te impactaría saber que todo Su poder fue puesto a tu disposición! ¿Qué harás de manera diferente cuando descubras que Él te ha dado las llaves del Reino y todo buen regalo? ¿Cómo te sentirías al saber que todos los ángeles del cielo existen para servirte?

Sospecho que tu actitud hacia ti mismo y hacia la vida cambiaría. Tu postura podría cambiar. Tu visión de la vida sería diferente. La forma en que tratas a los demás reflejaría el amor que recibiste de Dios como Su favorito. Tus palabras cambiarían. Podrías pensar y hablar de forma diferente. Serías un embajador del Dios Todopoderoso, y la expresión de su amor.

Su compasión sería tu compasión. Su misericordia sería tu misericordia. Su corazón para los otros, sería tu corazón para los otros. No tendrías ningún temor porque habría sido reemplazado con absoluta confianza en el amor de tu Padre. ¡Tendrías total paz y confianza por saber que eres hijo de Dios!

¿Puedes imaginar eso? Pues inténtalo, porque es cierto.

“El Señor tu Dios está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos.” (Sofonías 3:17)

Antes de ser concebido Dios te conocía y decidió amarte y aceptarte.  Puedes haber sido escogido último en el campo de deportes, pero eres el primero en el corazón de Dios. Puede que no te veas como alguien de Hollywood, pero nada puede verse mejor que tú para Dios. Eres único. No hay nadie como tú. Tienes potencial divino y un propósito divino en este mundo. ¡Eres aceptado!

Si logras conseguir que tu corazón quede envuelto por esto, la fe brotará. Cuando sabemos que no hay posibilidad de rechazo,  entonces podemos creer en las promesas, disfrutar de Su comunión, ver nuestro potencial y tener paz.

Sólo el Espíritu de Dios puede revelar esto. Puede suceder en un instante. Pídele que te revele Su amor. Pablo oró de esta manera por los creyentes de Éfeso.

“... arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura,  la longitud,  la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.” (Efesios 3:17-19)

¿Cómo se puede saber algo que excede a todo conocimiento? ¡Conocimiento revelado! Y Pablo continúa orando: ‘que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.’ ¿Llenos de toda la plenitud de Dios? No sé si esto te está golpeando como me golpeó a mí, pero tienes que entender que ‘Cristo en nosotros, la esperanza de gloria’ es algo que va mucho más allá de una doctrina. Dios vive en nosotros, Cristo vive en nosotros y el Espíritu vive en nosotros (estos tres son uno) y sus riquezas son inescrutables, Su amor va más allá de todo conocimiento y su plenitud en nosotros es incomprensible para nuestras mentes naturales.

Y ese es el mensaje del Evangelio. Dios quiere vivir en ti y bendecirte. Sobre esta ‘roca’ de revelación, es que Dios construirá Su vida en ti y ¡nada prevalecerá contra ella!

“Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.”  (Jeremías 31: 3)